
Puntuación: ⭐⭐⭐⭐
Ficha Técnica
Autor: Hiromi Kawakami
País: Japón.
Año: 2025
Genero: Novela Contemporánea.
Subgénero: Drama, Filosófica, Ficción.
Temas: Relaciones, Desamor, Trato a las Mujeres.
Número de Libros: 1
Angie W. Niconella
Número de Libros: 1
Sinopsis: Después de casarse con su amor de infancia, Riko se encuentra atrapada en una relación amargada por la infidelidad. Un día, por casualidad, se encuentra con un viejo amigo, el señor Takaoka, que le ofrece amistad, amor y una extraña evasión: vivir una vida paralela en sus sueños. Así, cada noche vive otra vida: primero, como una cortesana de alto rango del siglo XVII, y, después, como la sirvienta de una princesa en la Edad Media tardía. Mientras experimenta el deseo y el desengaño en el pasado, Riko reconsidera su vida como una mujer del siglo XXI, como esposa, madre y amante, y se pregunta a sí misma si, después de amar a su marido y al señor Takaoka, está preparada para su tercer gran amor.
Opinión Personal
Puntuación que le doy: ⭐⭐⭐⭐
Contenido: 🎎💞💬
La recomiendo: Si
La volvería a leer: No
Reto desbloqueado: No Aplica
Una historia novedosa. Considero que todos buscamos nuestros propios escapes del mundo. A veces, cuando no sabemos resolver ciertas situaciones o no encontramos la forma de salir de ellas, la mente nos protege: a veces con el olvido, a veces con vicios y, en este caso, con una segunda vida.
La novela nos regala una crítica muy directa a nuestras expectativas. Riko se enamoró de la imagen perfecta; y, sobre todo, conocida, de su amigo de infancia. Idealizó al hombre, pero también la posición que ocupaba junto a él. Tanto, que fue capaz de soportar amantes. Aunque sentía celos de no ser la única en la vida de su marido, y aunque sabía muy bien que nunca fue la mujer que él más amó, sentía tanto miedo de defraudar lo que su yo niña deseaba de una relación que decidió soportarlo en silencio.
Siempre he sostenido que las traiciones más peligrosas son las que nos hacemos a nosotros mismos, porque las consecuencias las cargamos también nosotros. Sin embargo, esta lectura me permitió ampliar un poco esa visión al incluir algo básico: los principios que decidimos sostener deben ser coherentes con nuestra experiencia y con nuestras vivencias. Resulta inútil sostener una promesa hecha a un niño interior si esa promesa nace únicamente de la imaginación.
No todas las promesas hechas a la niña interior deben seguirse, aunque el mundo actual insista tanto en reconectar con sus deseos como camino para sanar heridas. No considero que esa postura sea mala; pienso que debe tener criterio. Riko mantuvo la promesa de la relación, de la vida y del hombre que soñó, pero lo hizo a cambio de su dignidad y de su felicidad.
Si bien al finalizar el libro ambos logran evolucionar su relación y parecen encontrar cierta paz en tenerse el uno al otro, tampoco se debe romantizar el hecho de que quien cedió, quien sostuvo y quien permaneció fue ella. Y aunque la vejez traiga consigo la resignación de tener a alguien con quien terminar los días, ninguno pudo hacerlo con su verdadero amor.
Por otro lado, siempre me sumerjo con mucho gusto en historias que dialogan con el pasado japonés. Como la protagonista, también me cuestiono cómo se denigraba a una mujer a pesar de que muchas podían ser igual de inteligentes, o incluso más, que los hombres.
Que Riko pueda viajar desde el presente hasta el siglo XVII y luego a la Edad Media, conociendo no solo el amor de distintos hombres sino también las costumbres, pensamientos y retos de ser mujer en esas condiciones, me pareció un recurso valioso. Aunque la situación de la Riko del presente responde inicialmente a sus propias expectativas y deseos, como ya mencioné, también forma parte de una historia más amplia: la historia que las mujeres cargamos colectivamente.
Cuando Riko viaja al pasado y vive esas otras vidas, también nos muestra la historia de las mujeres japonesas: sus rituales, sus silencios, las aceptaciones que, muchas veces cohibidas o dominadas, tuvieron que asumir como realidades. Bajo esa luz, su deseo infantil de convertirse en la esposa de su amigo y formar una familia, aunque no fuera la relación ideal, puede leerse como el menor de los males dentro de siglos de dominio constante y decisiones tomadas sin consulta.
La decisión de permanecer con su marido, a pesar de los engaños y del desamor, queda en la historia como una metáfora cruel de una elección que parece propia, pero que está profundamente condicionada.
Que Riko atravesara dos vidas descubriendo su cuerpo, amando a otros hombres y trayendo esa experiencia de vuelta a su presente me pareció una lección interesante. Poco a poco se nos desmonta la idea del amor romántico absoluto y aparece otra posibilidad: podemos tener varios grandes amores a lo largo de la vida.
Si aceptamos esa idea, también podemos aceptar que el amor no se agota. Amar puede ser infinito e incluso eterno. La protagonista termina siendo capaz de ver, en su presente, a su marido como el gran amor de esta vida y a su maestro como el gran amor de la pasada, abriendo la posibilidad de que incluso puedan existir más.
Podemos amar mucho y a varias personas. Tal vez lo verdaderamente importante sea hacerlo desde el respeto al otro, con la transparencia suficiente para entender que amar puede ser intenso, pero nunca debería ser dañino. Que ambas cosas nunca sean sinónimos dentro de una relación.
Angie W. Niconella
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