viernes, 22 de agosto de 2025

La Vegetariana



Puntuación:
 


Ficha Técnica

País: Corea del Sur.
Año: 2007
Genero: Novela Contemporánea.
Subgénero: Psicológico, Drama.
Temas: Salud Mental, Matrimonio, Familia.
Número de Libros: 1/1

Sinopsis: Hasta ahora, Yeonghye ha sido la esposa diligente y discreta que su marido siempre ha deseado. Sin ningún atractivo especial ni ningún defecto en particular, cumple los requisitos necesarios para que su matrimonio funcione sin sobresaltos. Todo cambia cuando unas pesadillas brutales y sanguinarias empiezan a despertarla por las noches, y siente la imperiosa necesidad de deshacerse de toda la carne del frigorífico. A partir de ese momento, Yeonghye impondrá en casa una dieta exclusivamente vegetariana que su marido aceptará entre atónito y molesto. Este será un primer acto subversivo seguido de muchos otros que la llevarán a la búsqueda de una existencia más pura y despojada, más cercana a la vida vegetal, un lugar donde el poder erótico y floral de su cuerpo romperá las estrictas costumbres de una sociedad patriarcal y ultracapitalista. Situada en Corea del Sur, La vegetariana es la historia de una metamorfosis radical y un acto de resistencia contra la violencia y la intolerancia humanas. Galardonada con el Premio Booker Internacional, esta bella y perturbadora novela catapultó internacionalmente a la que es una de las voces más interesantes y provocadoras de la literatura asiática contemporánea.




Opinión Personal

Puntuación que le doy:  
Contenido: 💭🎎
La recomiendo: Si
La volvería a leer: Si
Reto desbloqueado: No Aplica.

Leer La Vegetariana ha sido una experiencia tan perturbadora como reveladora. No solo porque fue mi primer acercamiento a un Nobel contemporáneo a través de un audiolibro —lo cual ya representó un reto personal—, sino porque me enfrentó a una historia que desgarra las entrañas de lo cotidiano. Una narración que incomoda, interpela y, sobre todo, obliga a detenerse en las grietas de la normalidad que solemos aceptar sin cuestionar.

Aunque el audiolibro es una opción interesante, debo confesar que extraño leer las palabras, verlas en la página, sentir cómo se dibujan en mi mente y conectan con mi propia interpretación. Mi oído se disocia con facilidad, por lo que sigo prefiriendo la lectura tradicional, aunque reconozco que escuchar también abre otra forma de experiencia.

La historia está cargada de críticas a lo normativo, a lo estructurado y a la aparente tranquilidad de la vida social. En los últimos días he estado leyendo muchas voces femeninas que claman reconocimiento, visibilidad e inclusión; La vegetariana se suma a este coro con una fuerza brutal.

El vegetarianismo en el libro no es solo la negación a la carne, sino una metáfora de todas las imposiciones que cargamos: estudiar, trabajar, ser útiles, producir. En el caso de las mujeres, casarse, tener hijos, servir. Negarse a estas expectativas implica rechazo y crítica cruel. Yeonghye, la protagonista, lo vive en carne propia, acosada incluso en sueños que la consumen hasta la muerte.

Los hombres que la rodean encarnan distintos rostros del privilegio. El marido, con complejo de inferioridad, la ve solo como un objeto, un logro social que le permite cumplir con la lista de lo que se espera de un ciudadano común. No hay amor ni reconocimiento del otro, solo posesión.

El padre, violento y autoritario, representa el adoctrinamiento y la imposición a través de la fuerza. Al punto de cortar vínculos con su hija cuando ella se niega a obedecer, reafirmando que su identidad y voluntad valen más que las órdenes paternas.

El cuñado, por su parte, es un personaje ambiguo, atrapado en sus obsesiones. Admira la desnudez de Yeonghye como una pureza que le pertenece solo a ella, pero la somete a su deseo, borrando cualquier límite de respeto. Su relación con ella es una imposición disfrazada de contemplación, casi una violación.

En la novela, la desnudez se convierte en símbolo de fuerza y de propiedad de sí misma, lo único que parece quedar a la mujer frente a una sociedad que la despoja de todo lo demás. No es lujuria, es un grito de existencia, un deseo de ser en sus propios términos.

La autora, construye escenas que son espejos de nuestras propias tensiones sociales: la manera en que intentamos encajar, aunque nos consuma, y cómo, cuando no cabemos en el molde de lo "normal", podemos terminar invisibilizados, rotos o simplemente borrados. No es una lectura cómoda. Es una herida abierta que nos recuerda lo que callamos, lo que aceptamos y lo que tememos enfrentar. Justamente ahí radica su poder: en incomodar, en forzar preguntas y en dejarnos con la certeza de que resistirse tiene un costo, pero también un sentido profundo de libertad.


Angie W. Niconella



2 comentarios:

  1. ¡Hola! La verdad es que me cuesta un poco leer libros de autores asiáticos, aunque ya he leído un par de sur coreanos y la verdad es que al final, aunque me ha costado algo, he acabado disfrutando de sus historias aunque a veces siento que son algo densas. Pero este, creo que puede ser una buena lectura. Besos :)

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    1. ¡Gracias por tu mensaje! Le he dado una oportunidad adicional a Han Kang y continúe con "Imposible decir Adiós" me ha parecido atrapante, sin embargo, comparto tu opinión, a veces las historias asiáticos son muy densas. Si tienes alguna recomendación de este tipo de lecturas, estaré encantada de escucharte. Un abrazo :)

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