miércoles, 20 de agosto de 2025

Después de Todo


Después de Todo
Puntuación: 


Ficha Técnica

País: Colombia.
Año: 2001
Genero: Novela Contemporánea.
Subgénero: Filosófico, Psicológico, Drama.
Temas: Divorcio, Depresión, Amor.
Número de Libros: 1/1


Sinopsis: Después de todo es la primera novela de Piedad Bonnett. Un privilegio para sus lectores.
Fuera del cuerpo solo hay desesperación.
Después de asistir al derrumbamiento de su mundo de afectos y certezas, Ana se juega una última carta de la mano de una desconocida.
La protagonista se pregunta si ha sido feliz alguna vez. Quizá eso sea todo: por unas cuantas horas de dicha, muchas de memoria y olvido.
Para Piedad Bonnett "lo prosaico es susceptible de ser poetizado en la medida en que sepamos leer sus señales, toda la secreta corriente de vida y muerte que podemos descifrar en la calle, en la conversación trivial, en las sábanas que se destienden". Eso es Después de todo.




Opinión Personal

Puntuación que le doy:  
Contenido: 💭🎎
La recomiendo: Si
La volvería a leer: No
Reto desbloqueado: No Aplica.

Tenía pendiente este libro porque Piedad Bonnett ha sido un grato descubrimiento en mi camino lector. Sin embargo, al terminarlo, me quedó la sensación de un faltante, como si la historia no alcanzara la cúspide que prometía en sus primeras páginas.

La novela retrata a Ana, una mujer atrapada en una vida que le resulta ajena, lo cual ya es interesante en sí mismo, estamos acostumbrados a que las narrativas más celebradas giren en torno a adolescencias y juventudes tempranas, mientras que aquí nos enfrentamos a la madurez y sus cargas. Ana lidia con hechos que la obligan a asumir roles que nunca deseó: la maternidad temprana, la elección de pareja, el trabajo, incluso su orientación sexual. Nada elegido por vocación o deseo, sino por azares y circunstancias. Lo valioso es que esta historia nos presenta a una mujer profundamente humana, a quien la vida le impone rutas que le podrían tocar a cualquiera.

En Ana todo fluye como imposición. No establece límites porque fue educada en la sumisión. El peso de ese rol la reduce al silencio, incluso frente a una maternidad para la que no estaba preparada ni conectada emocionalmente. La sociedad, sin embargo, insiste en imponer la maternidad como destino y carácter. Y cuando Ana no encajó, la etiqueta de “depresión posparto” sirvió para encubrir lo que realmente se revela en la lectura, la ausencia de ese instinto maternal que se nos dice innato, pero que no todas las mujeres sienten.

El matrimonio también le llegó por azar, y por azar terminó cuidando de un marido enfermo con el que ya había decidido divorciarse antes de que un accidente cerebrovascular truncara ese plan. La ironía cruel de la vida recayó sobre ella, obligándola a sostener un hogar que quería abandonar. Con su silencio, desarmó las maletas y se convirtió en cuidadora de un hombre que ya no amaba.

Aquí surge una reflexión importante, los hijos suelen ser críticos implacables de sus padres sin comprenderlos en su humanidad. María José, la hija, recrimina a su madre durante el funeral de su padre sin saber de la depresión que la consumía, de los sueños guardados en cajas y lienzos en el sótano, ni de que el divorcio estaba pactado antes de la enfermedad. Esa ignorancia, que juzga sin comprender, marca y hiere profundamente.

Por último, resalta la búsqueda de compañía en Ana, casi como una necesidad visceral. Sus vínculos con Martín y con Gabriela no nacen de las características de ellos, sino de lo que Ana podía sentir y ser a su lado: libertad, aceptación, caos, frescura. Ellos representaban la ruptura con el orden metódico y crítico de su marido. Pero esas relaciones también estaban atravesadas por apegos ansiosos y por la idealización, como si Ana buscara recrear la emoción de un enamoramiento juvenil. No eran relaciones sanas, sino escapes de un espacio opresivo.

Es un retrato sincero y doloroso de cómo una vida puede estar marcada por imposiciones sociales, silencios autoimpuestos y roles que pesan más que los propios deseos. Sin embargo, queda en suspenso el destino de Ana tras la muerte de su esposo, la partida definitiva de su hija al extranjero y la pérdida de sus dos grandes amores. ¿Qué fue de ella? ¿Qué hay después de la ausencia, del dolor y de los sueños que nunca se alcanzaron? Como es habitual en Piedad Bonnett, la lectura incomoda, interpela y nos deja preguntas abiertas sobre lo que significa elegir —o no elegir— el rumbo de la propia existencia.


Angie W. Niconella



2 comentarios:

  1. ¡Hola! Muchas gracias por pasarte por mi blog, acabo de descubrir el tuyo :)
    El libro del que nos hablas me parece de lo más interesante, ya que toca temas muy actuales y que pueden ser muy dolorosos. Creo que ahora mismo me apetecen historias más relajadas, pero no lo descarto para otro momento. Un besote :)

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    1. Gracias por pasar por acá. Te sigo leyendo para complementar mis lecturas con tus recomendaciones. Una abrazo :)

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