Puntuación: ⭐⭐
Ficha Técnica
Autor: John Green
País: Estados Unidos.
Año: 2014
Genero: Novela Suspenso.
Subgénero: Drama, Aventura, Misterio.
Temas: Amistad, Juventud, Relaciones.Número de Libros: 1
Sinopsis: Una joven desaparece dejando una serie de pistas que solo su mejor amigo de la infancia podrá descifrar...
Una novela de John Green, el autor de Bajo la misma estrella.
En su último año de instituto, Quentin no ha aprobado ni en popularidad ni en asuntos del corazón. Pero todo cambia cuando su vecina, la legendaria, inalcanzable y enigmática Margo Spiegelman, se presenta en mitad de la noche para proponerle que le acompañe en un plan de venganza inaudito. Después de una intensa noche que reaviva el vínculo de una infancia compartida y parece sellar un nuevo destino para ambos, Margo desaparece dejando tras de sí un extraño cerco de pistas que solamente Quentin posee la clave para descifrar.
Con un estilo único que combina humor y sensibilidad, John Green, el autor de Bajo la misma estrella, teje una emotiva historia a la que da vida un inolvidable elenco de personajes.
Ganadora del prestigioso premio Edgar, Ciudades de papel aborda los temas de la amistad, el amor y la identidad para plantearnos una pregunta: ¿vemos en los demás, y en nosotros mismos, solamente aquello que queremos ver?
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Ciudades de Papel estrenada en 2015.
Opinión Personal
Puntuación que le doy: ⭐⭐
Contenido: 👥🚨
La recomiendo: No
La volvería a leer: No
Reto desbloqueado: No Aplica.
Cuando comencé este libro, esperaba mucho más. La sinopsis está construida de forma intrigante y promete una historia de misterio juvenil con capas emocionales profundas. Sin embargo, la experiencia terminó siendo bastante floja.
La consigna central del libro, el concepto de las “ciudades de papel”, no se desarrolla con la claridad necesaria. Se menciona, se sugiere, pero nunca se construye con la fuerza suficiente como para sostener el peso simbólico que pretende tener. La idea queda vaga, casi impuesta, sin que el lector llegue a comprender plenamente su alcance metafórico.
La investigación que emprenden los protagonistas tampoco resulta especialmente estimulante. Las conexiones que descubren no son sorprendentes ni complejas; más bien dependen de una lógica interna que parece funcionar únicamente porque el guion lo necesita. El protagonista insiste en que solo él puede descifrar las pistas, pero aunque ofrece explicaciones, estas no terminan de tener un sentido sólido para el lector. En ningún momento despertó en mí el deseo de investigar más allá del libro, como sí ocurre con otras historias que siembran curiosidad genuina.
Hacia la mitad de la lectura, mi interés se transformó en disciplina: continué únicamente porque tengo la política personal de terminar lo que empiezo, no porque realmente deseara encontrar a Margo.
Sí destaco un elemento positivo: el personaje más brillante y emocionalmente maduro es un joven afroamericano, rompiendo el estereotipo habitual de relegarlo al estereotipo de personaje marginal o simple cuota de inclusión, sino que ocupa el rol de mayor equilibrio racional dentro del grupo.
Al final, la historia se reduce a cuatro adolescentes que construyen una conspiración mental alimentada por la idealización y el trauma. Resulta decepcionante que, después de sobreanalizar pistas y recorrer más de 2000 kilómetros desde Florida hasta Nueva York, la Margo que encuentran no tenga conciencia de estar dejando un rastro para ser seguida. Ella no quería ser buscada. Y ahí radica el punto más interesante, aunque débilmente ejecutado, del libro: la desconexión entre la imagen que proyectamos sobre otros y la realidad que esas personas habitan.
Podría concluir que se trata simplemente de una aventura de fin de curso con una moraleja sobre la idealización: a veces no amamos a las personas, sino la versión que construimos de ellas para encajar en nuestra narrativa personal. Sin embargo, incluso esa reflexión se siente superficial frente a lo que la historia prometía.
En definitiva, es una novela que parte de una premisa atractiva pero que no logra sostener su propia ambición temática. No es una lectura terrible, pero tampoco una obra para destacar dentro del género juvenil contemporáneo.
Angie W. Niconella

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